A veces repetimos situaciones que no entendemos. Nos cuesta poner límites, elegimos siempre el mismo tipo de pareja, sentimos una tristeza que parece no tener explicación o vivimos con una sensación constante de enfado, culpa o bloqueo. Las constelaciones familiares son una herramienta que permite mirar esas situaciones desde una perspectiva diferente. En lugar de centrarse solo en el problema, ayudan a observar el contexto en el que has crecido, las relaciones importantes de tu vida y cómo algunas experiencias pueden seguir influyendo en ti sin que te des cuenta.
Cada sesión comienza con una conversación para comprender qué situación quieres trabajar y cuál es el objetivo que te gustaría conseguir. A partir de ahí realizamos la constelación. Representamos a las personas necesarias poniéndonos de pie y siguiendo unos pasos sencillos. No uso muñecos, trabajo con el cuerpo como guía para llegar a la información útil para ti. Esto permite observar la situación desde un lugar diferente y descubrir aspectos que muchas veces pasan desapercibidos cuando solo pensamos sobre el problema.
Durante la sesión tu participas todo el tiempo pero no necesitas saber hacer nada. Yo te acompaño paso a paso, haciendo preguntas sencillas y guiando el proceso para que puedas comprender lo que va apareciendo. Al finalizar, dedicamos un tiempo a integrar lo vivido y a resolver cualquier duda que pueda surgir.
Cada persona vive la experiencia de una manera distinta, por lo que no existe un resultado único. Sin embargo, muchas personas describen cambios como:
Más que ofrecer respuestas cerradas, las constelaciones familiares abren un espacio para comprender lo que estás viviendo desde otro lugar. Y cuando cambia la forma de mirar una situación, también pueden empezar a cambiar las decisiones que tomas frente a ella.
Descubrirás cómo crear tu propia PAUSA PLENA en cualquier momento y en cualquier lugar, creando un hábito saludable y duradero.