Hay momentos en la vida en que una no tiene claridad y eso genera una sensación de tensión interna que hace que queramos forzar que surja esa lucidez . Pero muchas veces no funciona así y eso nos genera mucho malestar. Porque el tema es que puede coexistir la duda, la falta de claridad y a la vez, tener la pregunta en tu cabeza rondando y, aunque te detengas a escucharla, esa claridad no llega.
Hay preguntas que aparecen sin avisar. Y cuando no tienes una respuesta clara para responderla y encima ves que el tiempo ya juega en tu contra, la prisa y la presión empiezan a ser tus mejores amigas.
Últimamente me está pasando algo con la maternidad. Y no sé muy bien qué hacer con ello.
Estoy casada y llevo con mi pareja 15 años. Nos llevamos muy bien y nos queremos mucho, todo es bastante fácil y fluido. Pero la realidad es que mi pareja nunca a querido tener hijos, lo sabía desde el principio de estar juntos, pero ya sabes…. yo tenía 24 años y en ese momento me daba exactamente igual pensar en esa posibilidad.
Pero ahora tengo 40 años y no para de aparecer esa pregunta…
¿Quiero ser madre?
Y lo curioso es que ni puedo responder ni que sí ni que no. Hay una parte de mí que si lo desea, pero hay otra …. bufff.
La verdad es que lo hablé con mi marido hace 2 meses. Le senté y le dije «Estoy empezando a sentir esto y sinceramente necesito hablarlo contigo porque quiero saber como te sientes con pensar en esta posibilidad de ser padres» Y al pobre se le quedó una cara de seta que no veas, pero entendió perfectamente que eso de ser madre me estuviera llamando.
Pensé que esta conversación me iba a dejar más tranquila pero la verdad es que no fue así. Tal vez tenía la esperanza de salir de la duda si el me decía «Yo también tengo dudas de ser padre pero vamos a por ello» No sé, no quería que el decidiera por mi evidentemente pero tenía como una ilusión de que fuese algo compartido. Y que no cayera todo el peso de decidir algo tan importante sobre mi. Que complejo es cuando una parte de ti desea algo y otra está bien como está. Cuando no sabes si esta decisión o pensamiento viene de algo que realmente deseas o si está condicionada por creencias sobre la edad, la familia, la pareja… o con lo que se supone que toca hacer a estas alturas de la vida.
Que quieres que te diga. Yo estoy ahí ahora. No sé como lo llevas tu.
No te lo he contado todo, sigo aquí:
En la conversación que tuvimos, no solo puse sobre la mesa la opción de ser padres biológicos. Como también trabajo en una residencia de acogida le puse también esa posibilidad. Porque sinceramente… había muchas posibilidades de que tal vez por edad, no podríamos serlo. Le dije «y si no quieres ser padre biológico podríamos valorar acoger en algún momento». El me dijo » lo tengo que pensar».
A los 2 meses después de esa conversación, íbamos un día caminando y de repente me soltó…»Estoy planteándome en serio lo de acoger».
Imagino que pensarás que esta frase me iba hacerme sentir mejor, pero fue todo lo contrario. Me sentó como una patada en el X.
hanSe me despertaron más preguntas, más incomodidad, me desilusioné. Creo que una parte de mi todavía tenía ilusión de encontrar una respuesta definitiva si él venía ha decirme algo así. Y bueno no sé si la encontré, pero desde ahí cambiaron muchas cosas. Me di cuenta de que seguramente iba a quedarme esperando mucho tiempo a tener una respuesta clara. Desde esa último comentario se despertaron heridas de la infancia, heridas con mi madre, y tengo la sensación que sin darme cuenta, me empecé a separar más y mas de m pareja, comencé un duelo silencioso de una manera muy inconsciente.
Con esta historia solo quiero acercarte una realidad que vivimos muchas. Y quizás tu también estés pasando por algo parecido. Quizás tengas muy claro que quieres serlo. O quizás estés en un lugar tan incómodo que no sabes como abordarlo. Y tengo una reflexión para ti.
Si nadie esperara nada de ti, si no existiera una edad determinada, ni una idea de lo que debería ser una mujer, ni una pareja, ni una familia, ni una vida determinada que cumplir…
¿Qué crees que aparecería cuando preguntaras que deseas tu?
No tienes que responder ahora. Hay preguntas que requieren tiempo.
Si estás atravesando una situación que te genera malestar sobre este asunto o hay algo en tu vida que sientes que necesitas verlo con más calma. Puedes escribirme por whatssap y verlo desde una mirada sistémica y desde tu propia escucha interna.